DivagueStone
Historias de la calle, de las que conoces en una esquina, en el bus, en una fiesta, en una reunión de trabajo, en un sueño o en la pesadilla de todos los días. Esta esquina explora la mente de las cosas que nos pasan, de las que nos gustaría que nos pasen, o de las que no quisieramos que vuelvan a pasar.
martes, 17 de julio de 2012
Lookea mi ESMARFON!
Ciudad en movimiento
Mal de tontos, consuelo de muchos
Tantas veces te dejé partir
Pero el ruido de los pasajeros y los segundos previos al arribo fueron testigos de la despedida.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Ángel o demonio.

Después de trasnochar pasada las 5 de la mañana, lo único que deseas es llegar a tu cama y dormir. Pero no. Algo tenía que pasar. En el último cruce para llegar a casa, en plena esquina del semáforo, había 3 personas, de las cuales una de ellas observaba imparcialmente la escena, y las otras dos se ladraban entre sí, al punto de raspar sus gargantas con tallos de espinas. Desde el taxi, éramos el conductor, mi compañero de juergas y yo, el único que se fijó en el detalle espinoso.
sábado, 11 de octubre de 2008
El día de mi boda
- Sobriiiiiiiiiiiiiiiiiiinoooooo
Cuando mi tía llegaba a casa con esa irritable alegría, era porque algo se traía entre manos. Y a mis 5 años siempre le otorgaba el beneficio de la duda.
- …ya me dieron la buena noticia!!!.
- …la buena noticia?
Sí, luego de la besuqueada mi rostro no estaba muy prolijo que digamos.
- … que te vas a casar!!!. Cómo, tu mamá no te contó?
Mamá se encontraba en el hospital, con mi tercer hermano en brazos. Mi tía regresaba de allí, de visitarla.
- …que me casooo?
- …siiiiiiiii!
- …pero con quién, por qué, cómo es eso de que me voy a casar!
- …ay, sobrino, el día del matrimonio la conoces y listo!.
- …Tú me estás fastidiando (jodiendo queda mejor, pero tenía 5 años)
- …Cómo crees?.
- …yo no me voy a casar. No quiero! Agggggggggggggg!!! (a esa edad, como a los 33, se sigue pensando lo mismo)
Los días pasaban, y cada vez que me encontraba con mi tía era la misma vaina. Y no le importaba si estaban mis primos, tíos y amigos. Ellos detenían sus conversaciones por unos segundos sólo para ver cómo tomaba la agresiva y temeraria maniobra que me tocaría asumir. Para cuando yo escuchaba las carcajadas ya me encontraba en mi refugio, en mi habitación, dandome de cabezazos contra la pared.
Ante mi impotencia, decidí dejar de respirar lo máximo posible, con tal de no volver a este mundo, o de olvidarme por completo de mi existencia.
Y como no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista, acepté la idea de casarme. Bajo una sola condición…
- …Me casaré, pero no la besaré!!!
Mentira, ya la idea me gustaba tanto que me puse a practicar frente al espejo del baño. Me pasaba horas y horas concentrándome en el primer beso nupcial. Observaba con mucha atención los besos que se daban en las telenovelas y registraba con precisión la posición de la cabeza, los ojos cerrados y por supuesto, los labios.
Regresaba nuevamente al baño y al empañar el espejo me sentía mal, porque no me podía ver bien, además estaba muy cerca y si quería cerrar los ojos era imposible saber si lo hacía a la perfección. El otro gran problema era que el espejo estaba demasiado frío. Entonces comencé a besarme en la palma de la mano. Mucho mejor. Al menos la sensación me permitía algo mucho más aproximado. Salvo un pequeñísimo detalle. Quedaba saliva. Qué asco!. Cómo iba dejarle saliva en la boca a mi esposa (qué ingenuo). Luego de unos segundos más encontré la solución. Si dejabas la boca abierta durante un buen rato los labios se quedaban secos, y si eso no funcionaba bien escondería parte de mis labios hacia dentro. Perfecto!. Ya tenía resuelto esa parte de la boda.
El día de la boda se acercaba y fuimos a comprar el traje de novio, la camisa, mis zapatos, calzoncillos, medias; todo nuevo. Mi tía esta vez estaba aburridísima porque su acoso no surtía efecto. Ni siquiera cuando me obligaba a pensar en el beso que yo tanto había negado y puesto como condición para casarme.
Ya todos estábamos camino a la iglesia. Yo no conocía a mi futura esposa. Sólo sabía, por algunas cosas que había escuchado por ahí, "...es bieeeennn feita la niña". Tenía la esperanza de que también fuese una broma.
Estando en la puerta de la iglesia, me di cuenta de lo que estaba pasando realmente. Pero cómo no lo vi venir. No saben el trauma que eso me dejo. Toda la gran ilusión de estar pensando en el matrimonio para que al final uno se termine enterando de que todo es una farsa. Ok, yo era uno de los tantos petisos que seguia a los novios arrojando los pétalos de rosa. Pero a mi me parece suficiente razón como para diagnosticar fobia al matrimonio.
Dicen que la principal razón del divorcio es el matrimonio. Asi que es mejor andar prevenidos.
El Grillo (alias: cri-cri)
No es un cuento de tantos. Es uno por tu cumple.
viernes, 10 de octubre de 2008
Mozarella Delivery
22 minutos de angustia y todavía seguía mirando sin ganas de treparse a esa moto chatarra, con el motor reventando cual granos de maíz en la olla. Por qué no teníamos una moto chévere?. Pensaba Alfredito. Qué esperas para subir!, apúrate que se nos hace tarde. Le dijo su viejo.
I GOT YOU
La exploración sexual es uno de los temas menos conversado por un niño de 6 años. Encontrar erecto sus genitales sin explicación alguna, sentir esa comezón causado por razones desconocidas, por cosas que no se pueden preguntar con suma facilidad o porque “tu cosita” lleva un sobrenombre. Y todos, absolutamente todos, se cubren y guardan mucho pudor.
A la mañana siguiente te levantas, y tratas de recordar cada escena. Ya no es lo mismo. Anoche todo era más intenso. Y aunque la intensidad de las imágenes disminuyó, hay algo que a tus 12 años creció con vigor y desconoces la forma de regresarlo a la normalidad.
Hay muchas preguntas que no tienen respuestas, y hay otras respuestas que llegarán sin preguntar.
Dos dedos de frente
Hablando de dedos. Una de las chicas de la oficina, previo par de tetas trabajadas para el inicio del año, olvidó su dedo índice entre el umbral de la puerta y la no muy mal intencionada puerta.
Ahora nos encontramos en la cocina. 8 personas la rodeamos. 3 de recursos humanos. La nena, que antes caminaba por los pasillos mostrando sus nuevas creaciones, ahora llora desgarradoramente y dice: "HE VISTO COMO SE ME ABRIA LA PIEEEEELLL!!!. HE VISTO MI HUESOOOO!!!" - una mínima conclusión, luego de lo que dice, me hace pensar que de ser cierto lo que denuncia, el piso estaría moderadamente lleno de sangre.
Por alguna extraña razón el gerente de recursos humanos se queda tomándole la mano y mirando hacia el vacío. Inspirado. Como si Miyagui, el maestro de artes marciales de Karate Kid, se hubiera apoderado de él. Ella sigue sufriendo. Nadie hace nada. Yo sólo atino a servirme agua fría. Tengo mucha sed. Además, las 7 personas restantes siguen paradas allí, como si de un tablero de ajedrez se tratara. Al terminar de llenar mi botella con agua, uno de los asistentes dice desesperado: "HAY QUE LLAMAR AL SEGUROOO!".
Antes de retirarme, volví a fijarme si chorreaba sangre. No había una gota. Será que Miyagui realmente se había apoderado de nuestro gerente de recursos humanos?.
20 minutos más tarde, la nena sigue caminando por los pasillos como siempre, y continúa luciendo sus "DOS UNICAS PRESENTACIONES, DOS!!!...". Calculo que por su mente debe pasar una idea... "FELIZMENTE LA PUERTA NO SE CIERRA CON LAS TETAS".



