sábado, 11 de octubre de 2008

No es un cuento de tantos. Es uno por tu cumple.


Pero lo que si debes de recordar con grata emoción es esa noche en la que salimos a caminar por San Telmo, recorriendo esas calles tan llenas de historia, y que además quedan cerca de tu casa. Cómo olvidar esas copas de vino, acompañadas de los más ricos cortes de queso. Y luego catando tantos tipos de cerveza. En realidad yo y mis curiosidades por probar.
Qué rápida y qué corta fue esa semana. Pero qué memorable a la vez. Me encantó subirme a esa embarcación de Puerto Madero. Lo más probable es que yo no me hubiese animado a subir solo. Creo que lo hice sólo por tu iniciativa.
Quedaron pendientes las noches de discoteca, los almuerzos y las cenas. Quedó de sobra cada conversa, sobre nuestros romances. Aaaahhh, nuestras aventuras y desventuras. Qué divertido.
Bueno, sí, sé que me pediste un cuento como regalo por tu cumpleaños. Y de verdad, lo pienso y lo pienso. Lo cierto es que aún no sé por dónde comenzar. Lo que sé es que son casi las 12 para terminar el día de tu cumple, y no es que te haya querido dejar para el último, no. Pero imagino que la sorpresa será igual de buena cuando leas estas líneas.
Líneas que me gustarían vivir otra vez en persona. Porque como esos días, no habrá esas sonrisas y esas miradas, salvo que lo volvamos a repetir.
Por esa linda y hermosa amistad que tenemos. Feliz cumpleaños V!
PD. Queda pendiente un reencuentro, para que no digas que la idea es puro cuento.

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